01Por qué las dietas se abandonan
Casi todas fallan por el hambre, no por falta de voluntad. Al comer menos, el cuerpo pide más; si lo que comes es pan, pasta y dulce, el azúcar sube, baja de golpe y vuelve el antojo a las dos horas. Y el otro enemigo es la prisa: sin tiempo para cocinar, se acaba en lo primero que hay.
Lo que sí funciona es aburrido: comer un poco menos de lo que se gasta, cada día, durante meses, con comidas que sacien. Medio kilo a la semana es un ritmo que se mantiene; dos kilos a la semana es agua y músculo que vuelven.
02Qué es un sustitutivo de comida
Un batido o una barrita formulados como una comida entera: proteínas, fibra, grasas y entre veinte y veinticinco vitaminas y minerales en una ración de unas doscientas calorías. No es un batido de proteína ni una barrita de cereales: la ley europea exige que lleve todo lo de una comida para poder llamarse así.
Lo que se puede afirmar, porque está reconocido: sustituir dos de las comidas principales del día por sustitutivos, dentro de una dieta baja en calorías, contribuye a perder peso; y sustituir una contribuye a mantenerlo después. La tercera comida se hace normal, y con verdura.
- Para perder: dos comidas al día sustituidas, la tercera normal.
- Para mantener: una al día, la que más cueste hacer bien.
- Cada ración es una comida completa, no un tentempié.
- Con agua, y con verdura en la comida que queda.
03El hambre entre horas
Lo quita la fibra, que llena el estómago y ralentiza la digestión, y la proteína, que es lo que más sacia por caloría. Hay fibras de origen natural que se toman antes de comer con un vaso de agua y aumentan la sensación de saciedad: es la forma más sencilla de llegar a la comida sin devorar.
Y lo trae de vuelta el azúcar rápido. Un truco que vale más que cualquier complemento: empezar cada comida por la verdura y la proteína y dejar el pan para el final.
No se adelgaza en una semana; se adelgaza una semana muchas veces seguidas.
04Lo que es humo
Los quemagrasas y los aceleradores del metabolismo no tienen ninguna alegación reconocida en Europa: lo que sí está reconocido es que las vitaminas del grupo B contribuyen al metabolismo energético normal, que no es lo mismo que quemar grasa. Un extracto de té verde o de guindilla acompaña; no adelgaza.
Tampoco funcionan saltarse comidas —se come el doble después— ni las dietas de una semana, que pierden agua y la recuperan. Y las «limpiezas» y «detox»: el hígado y el riñón ya lo hacen; lo que ayuda es comer bien una temporada, no un zumo.
05Cómo empezar
Pesa lo que comes una semana, sin cambiar nada, para saber de dónde partes. Después: proteína en cada comida, verdura en dos, fruta entera de postre, agua. Si no hay tiempo para una comida, un sustitutivo antes que un bocadillo. Y muévete: media hora al día andando rápido cambia más que cualquier bote.
Si tienes una enfermedad, tomas medicación, estás embarazada o eres menor de edad, la dieta la marca tu médico. Esto es para adultos sanos con unos kilos de más.
Para llevar
- Un poco menos de lo que gasto, cada día, durante meses.
- Dos comidas sustituidas para perder; una para mantener.
- Fibra y proteína quitan el hambre; el azúcar la trae.
- Quemagrasas, dietas relámpago y saltarse comidas: no.
- Media hora andando rápido cada día.
Preguntas que nos hacen
¿Un sustitutivo es lo mismo que un batido de proteínas?
No. El de proteínas trae proteína y poco más; el sustitutivo lleva todo lo de una comida y lo dice en la etiqueta con ese nombre. Para adelgazar, el segundo.
¿Cuánto peso se puede perder?
Entre medio kilo y un kilo a la semana es lo que se mantiene. Más rápido suele ser agua y músculo, y vuelve.
¿La fibra para la saciedad quita el hambre del todo?
Ayuda a llegar a la comida sin ansiedad; no sustituye a comer. Se toma con un vaso grande de agua, si no, hace el efecto contrario.
¿Y cuando llegue al peso?
Se pasa a una comida sustituida al día, o a ninguna, y se mantiene lo demás: proteína, verdura, agua, andar. Lo que se aprendió es lo que dura.
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