01¿Qué es el colesterol y qué dice el análisis?
El colesterol no es un veneno: es una grasa que el cuerpo fabrica él mismo y usa para las células y para hacer hormonas. Viaja por la sangre en dos transportes: el LDL, el que llaman «malo», que lo lleva a los tejidos y, cuando sobra, lo deja en las paredes de las arterias; y el HDL, el «bueno», que recoge lo que sobra y lo devuelve al hígado.
En el análisis salen el total, el LDL, el HDL y los triglicéridos, otra grasa que sube con el azúcar, el alcohol y las comidas copiosas. La cifra que más importa es el LDL, y su objetivo no es igual para todos: depende de tu edad, de si fumas, de tu tensión, de si hay diabetes o antecedentes en la familia. Esa cuenta la hace tu médico.
02¿Cuándo es alta la tensión y cómo se mide bien?
La tensión son dos números: la alta, cuando el corazón empuja, y la baja, cuando descansa. En consulta se considera alta a partir de 140 de alta o 90 de baja, y medida en casa, a partir de 135 y 85. Por debajo hay márgenes, y tu médico te dirá dónde te quiere.
Para que la cifra sirva: sentado y cinco minutos quieto antes, la espalda apoyada, el brazo a la altura del corazón, sin café ni tabaco en la media hora anterior, y dos medidas separadas un minuto. Una cifra suelta alta no es un diagnóstico; varias en días distintos son para enseñárselas al médico.
- Me salió el colesterol alto en el análisis de la empresa: que lo mire tu médico junto con el resto de tu riesgo.
- Me mido la tensión en la farmacia y cada vez sale una cosa: mídetela en casa, bien hecho, varios días.
- Me han dicho que tengo los triglicéridos altos: el azúcar, el alcohol y las cenas copiosas son lo primero que se mira.
- Me han puesto pastillas y quiero dejarlas comiendo bien: come bien con ellas, y que tu médico decida si se bajan.
03Sal, alcohol y peso: lo que más mueve la tensión
La recomendación es menos de cinco gramos de sal al día, una cucharadita rasa contando todo, y en España se come casi el doble. Lo que sorprende es de dónde sale: unas tres cuartas partes vienen ya dentro de la comida —pan, embutidos, quesos curados, conservas, salsas, platos preparados—, no del salero. Cocinar más en casa y mirar la sal en la etiqueta hace más que esconder el salero.
Al otro lado de la balanza, el potasio de la fruta, la verdura y las legumbres, que contribuye al mantenimiento de la tensión arterial normal. Y dos palancas que se notan en las cifras: el alcohol, que sube la tensión y los triglicéridos —no hay copa que la baje—, y el peso: con unos kilos menos, la tensión baja.
El movimiento hace el resto: ciento cincuenta minutos a la semana a paso ligero, media hora cinco días, es lo que se recomienda, y sirve para las dos cosas.
La tensión se decide más en el pan y el embutido que en el salero.
04Grasas, fibra y avena: lo que mueve el colesterol
Más que quitar grasa, se cambia de grasa: sustituir en la dieta las grasas saturadas —embutido, mantequilla, bollería, carne grasa— por grasas insaturadas —aceite de oliva, frutos secos, pescado azul— contribuye a mantener niveles normales de colesterol en sangre. Es de lo poco que las autoridades europeas reconocen para el colesterol con todas las letras.
Y la fibra soluble: legumbres, fruta, verdura y, sobre todo, avena y cebada. El betaglucano de avena contribuye a mantener niveles normales de colesterol en sangre cuando se toman unos tres gramos al día, que en copos de avena son unos setenta u ochenta gramos: un tazón grande.
05¿Y el omega 3 y los complementos?
Lo que está reconocido en Europa es que el EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón, con 250 miligramos al día entre los dos: lo que traen, de media, dos raciones de pescado azul a la semana. Lo que no se puede decir es que un omega 3 baje el colesterol o la tensión, ni lo dice ninguna etiqueta seria.
Y cuidado con lo que se vende «para el colesterol»: la levadura roja de arroz lleva la misma molécula que un medicamento, y en Europa se limitó su dosis en 2022 por seguridad. Nunca junto a una pastilla para el colesterol, y siempre con tu médico.
06Lo que no sustituye nada: la medicación y las señales de alarma
Si tu médico te ha puesto una pastilla para el colesterol o para la tensión, comer bien se suma a ella, no la reemplaza. No se deja ni se baja por tu cuenta, tampoco porque la cifra ya haya bajado: ha bajado precisamente por la pastilla. Y pregunta antes de añadir un complemento, o pomelo, que se lleva mal con algunos medicamentos para el colesterol.
Llama al 112 si hay dolor u opresión en el pecho, falta de aire, un dolor de cabeza muy fuerte y repentino, o si se tuerce la boca, se pierde fuerza en un brazo o cuesta hablar. Y una tensión de 180 de alta o 110 de baja, medida en reposo, se consulta ese mismo día.
Para llevar
- El colesterol y la tensión no duelen: se miden.
- Menos de una cucharadita de sal al día, contando la del pan.
- Aceite de oliva, pescado azul, legumbre y avena.
- Media hora a paso ligero, cinco días a la semana.
- La pastilla no se deja por comer bien: se suma.
Preguntas que nos hacen
¿Qué es el colesterol bueno y el malo?
Son dos formas de transportar la misma grasa. El LDL, el «malo», la lleva a los tejidos y deja lo que sobra en las arterias; el HDL, el «bueno», recoge lo que sobra y lo devuelve al hígado. En el análisis importa sobre todo el LDL.
¿Cuánto colesterol es normal?
Como referencia general se habla de un total por debajo de 200 miligramos por decilitro, pero la cifra que importa es el LDL, y su objetivo depende de tu riesgo: no es el mismo para quien no fuma y tiene la tensión bien que para quien tiene diabetes. Lo marca tu médico.
¿Qué alimentos bajan la tensión?
Más que alimentos sueltos, una forma de comer: poca sal, mucha fruta, verdura y legumbre, que traen potasio, y frutos secos sin sal. Y menos alcohol. Con eso y movimiento, la tensión suele bajar unos puntos.
¿La avena baja el colesterol?
Lo reconocido es que el betaglucano de avena contribuye a mantener niveles normales de colesterol en sangre, con unos tres gramos al día. Un desayuno con copos de avena ayuda; no hace el trabajo de una pastilla que te hayan recetado.
¿El huevo sube el colesterol?
En la mayoría de la gente, mucho menos de lo que se creía: pesa más la grasa saturada del plato que el colesterol del huevo. Un huevo al día cabe en una dieta sana. Si tu médico te ha dicho otra cosa por tu caso, manda él.
¿Puedo dejar las pastillas si como bien?
No por tu cuenta. Si la cifra ha bajado, suele ser por la pastilla. Comer bien puede hacer que tu médico ajuste la dosis con el tiempo, pero esa decisión es suya, con tus análisis delante.
En el estudio de bienestar preguntamos cómo comes, cuánto te mueves, si fumas o bebes y qué te preocupa de tu salud, y el informe dice por dónde empezar. Los análisis los lee tu médico. Cinco minutos, gratuito y sin compromiso.
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