Se pierde la indicación
Le dices qué tipo de cepillo y qué necesita. Compra el que estaba de oferta.
Para clínicas dentales, ortodoncias e higienistas
Ya recomiendas marcas con evidencia, y esta se mira igual: composición, estudios y precio frente al súper, en tu clínica y con calma. Si pasa tu filtro, lo que recomiendas sale de tu propia consulta, sin montar una tienda.
El hueco
Le dices qué tipo de cepillo y qué necesita. Compra el que estaba de oferta.
Hasta la próxima revisión no sabes con qué se ha estado lavando los dientes.
La recomendación es tuya. La venta se la lleva una cadena que no le ha mirado la boca.
Seis meses después, el mismo sangrado, la misma placa y la misma conversación.
Cómo funciona
Nos cuentas qué recomendáis ahora y qué es lo que más se pierde por el camino. Sin compromiso y sin presentaciones de dos horas.
Te dejamos muestras, la composición de cada producto, los estudios y el precio de venta al paciente al lado del que paga hoy en el súper. Lo valoras tú, con quien recomienda cada día: tu higienista.
Significa que compras a precio de distribuidor y vendes con tu margen, en tu clínica. El alta tiene un coste pequeño que te decimos antes de nada; no hay permanencia, ni pedido mínimo, ni nadie que te pida que metas a otras clínicas.
Esto es para ti si…
No es para ti si…
Lo que vas a poder mirar antes de decidir
No te pedimos que te fíes de un párrafo sobre la marca. Te pedimos que mires lo que se puede comprobar: qué lleva cada producto y qué no, qué estudios lo respaldan, qué garantía da el fabricante y a qué precio le llega a tu paciente comparado con lo que compra hoy. Todo eso se pone encima de tu mesa, producto por producto, antes de que firmes nada.
Y quien te lo enseña es la misma persona que te atenderá después: sin centralitas y sin un comercial distinto cada vez. Si tras mirarlo no compensa para tu clínica, te lo decimos nosotros.
Lo que suelen preguntarnos
Y con razón: es la primera cuenta que hace cualquiera. Por eso el precio de venta al paciente se mira antes de decidir, producto por producto y al lado del que compra hoy, con la ficha delante. Si para tu clínica no compensa, te lo decimos nosotros.
No hace falta cambiar: se mira igual que las demás. Te dejamos la composición —flúor, abrasividad, lo que lleva y lo que no— y los estudios, y lo valoras tú como cualquier material que entra en la clínica. Si no pasa tu filtro, no pasa.
De dos formas, y las eliges tú: se lo lleva de la clínica si tienes unidades a mano, o te lo pide y se lo haces llegar. Cómo se hace el pedido y cómo te llega a ti lo que te queda te lo enseñamos en la visita, con un ejemplo delante.
Que compras a precio de distribuidor y vendes con tu margen, a tu nombre y en tu clínica. No hay tienda que montar, ni permanencia, ni nadie que te pida que metas a otras clínicas: eso existe, pero es opcional y no lo necesitas para esto. El alta tiene un coste pequeño que te decimos antes de nada.
No hace falta. Si prefieres tener unidades a mano para el paciente que sale de la consulta, puedes: es lo que hacen muchas clínicas, pero no hay lote inicial ni pedido mínimo.
Lo consultas antes de nada, y te damos la documentación de cada producto para hacerlo. Recomendar higiene con la composición delante es lo que ya haces; venderla en la consulta es una decisión tuya y de tu colegio, no nuestra.
Depende de cuántos pacientes sigan la recomendación. Con la ficha y tus datos hacemos la cuenta por escrito antes de que te des de alta; sin ellos, cualquier cifra sería inventada.
Es lo que más importa: quien recomienda cada día es el higienista. Las muestras y la formación son para todo el equipo, no solo para quien firma.
Hablemos
Qué pasta, qué cepillo, qué se pierde por el camino. Lo que pasa después: te escribe Jonay por WhatsApp en uno a tres días y quedáis para que se pase por la clínica con las muestras, la composición, los estudios y los precios comparados. Nadie te da de alta en nada hasta que lo hayas mirado. Y si no encaja, te lo decimos.
Te responde Jonay Fuentes