El color se va antes
Un champú agresivo se lleva en tres semanas lo que te costó una mañana.
Para peluquerías, barberías y estilistas
Un color que a la tercera semana está apagado no es tu trabajo: es lo que usa en casa. Ese cuidado puede salir de tu salón, al lado de lo que ya vendes: lo pruebas en tu silla con muestras, lo comparas unos meses y se queda el que gane.
El hueco
Un champú agresivo se lleva en tres semanas lo que te costó una mañana.
Se hace el tratamiento en el salón y se desarma en casa sin saberlo.
Nadie dice «compré mal el champú». Dice que el color le duró poco.
Compra producto todos los meses. Lo compra en una cadena que no le ha tocado el pelo.
Cómo funciona
Nos cuentas qué vendes ahora y qué es lo que más haces: color, rizo, barba, caspa. Sin compromiso y sin presentaciones de dos horas.
Muestras para ti y para dos clientes de confianza. Lo usas en el salón, lo mandas a casa, y comparas con lo que ya vendes: qué se llevan, qué te dicen al volver y lo que te queda por cada venta, que te dejamos por escrito. Con eso decides.
Darte de alta significa que compras a precio de distribuidor y vendes con tu margen, en tu salón. El alta tiene un coste pequeño que te decimos antes de nada; no hay permanencia y nadie te pide que dejes tu marca ni que metas a nadie.
Esto es para ti si…
No es para ti si…
Lo que vas a poder mirar antes de decidir
Es cuidado para casa —champú, acondicionador y tratamiento—, pensado para que lo que haces en el salón aguante hasta la siguiente cita. Lo que usas en el lavacabezas y en el color sigue siendo lo tuyo: esto no lo sustituye, lo protege.
No te pedimos que te fíes de un párrafo sobre la marca: te dejamos la ficha de cada producto, con lo que lleva y para qué pelo es, y la garantía del fabricante. Y quien te forma es la misma persona que te atiende, en una sesión en tu salón con todo el equipo, a la hora que menos lío tengáis.
Lo que suelen preguntarnos
Casi todo el mundo. Lo normal es meterlo al lado de lo que ya tienes y comparar durante unos meses: qué se llevan, lo que te queda por cada venta y qué te dicen al volver. Si no gana, no lo mantienes, y no pasa nada.
Es cuidado para casa: champú, acondicionador y tratamiento para lo que pasa entre visita y visita. No sustituye a lo que usas en el lavacabezas ni en el color; protege lo que haces en el salón. Te dejamos la ficha de cada producto para que lo veas tú.
No es una exclusiva de tu salón: el mismo producto lo venden otros distribuidores, también por internet. Lo que se queda contigo es la recomendación: quien lo prueba porque tú se lo pusiste en el pelo te lo pide a ti. Cómo se hace ese pedido para que cuente para ti te lo enseñamos en la visita.
Te lo decimos con la ficha delante: el precio de venta y lo que te queda, por escrito, para que lo pongas al lado de lo que te deja tu distribuidor. Sin tu clientela delante cualquier cifra aquí sería inventada.
Que compras a precio de distribuidor y vendes con tu margen, a tu nombre y en tu salón. El alta tiene un coste pequeño que te decimos antes de nada; no hay permanencia ni pedido mínimo, y nadie te pide que dejes tu marca ni que metas a nadie.
Es justo al revés, y es todo el motivo de esta conversación: lo que estropea tu trabajo es lo que se usa en casa. Por eso lo pruebas primero en tu silla, con muestras, antes de recomendárselo a nadie.
Quien recomienda es quien tiene las manos en el pelo, así que la formación es para todo el equipo. La da la misma persona que te atiende, en el salón y a la hora que menos lío tengáis. Va incluida.
Hablemos
Qué marca tienes, qué es lo que más haces, cuándo te viene bien. Lo que pasa después: te escribe Jonay por WhatsApp en uno a tres días y se pasa por el salón con las muestras, la ficha y el precio de venta por escrito. Pruebas primero; nadie te da de alta en nada hasta que lo hayas comparado. Y si no encaja, te lo decimos.
Te responde Jonay Fuentes