01Qué hace el hígado
Hace cientos de cosas a la vez: transforma lo que comes en energía y la guarda, fabrica proteínas y la bilis que digiere las grasas, y neutraliza lo que no debe quedarse: el alcohol, los restos de los medicamentos y lo que el propio cuerpo desecha. Luego lo manda fuera por la bilis o por el riñón.
Tiene dos particularidades que explican casi todo lo demás: casi no duele, así que puede estar sufriendo años sin avisar; y se regenera muy bien si se le da tregua a tiempo.
02El alcohol: sin cantidades «seguras»
El hígado es el que se encarga del alcohol, y al hacerlo se daña poco a poco: primero acumula grasa, luego se inflama y, con los años, puede cicatrizar. No hace falta emborracharse: cuenta lo que se bebe a lo largo de las semanas, y la copa diaria «de toda la vida» también suma.
Durante años se habló de cantidades moderadas o saludables. Hoy las autoridades sanitarias lo dicen claro: no hay una cantidad de alcohol sin riesgo, y cuanto menos, mejor. Si bebes a diario, dejar días sin nada cada semana es el primer paso, y el más fácil de medir.
- Me tomo una caña o una copa de vino casi todos los días: suma más de lo que parece; empieza por dejar días sin nada.
- Me paso el fin de semana y entre semana no bebo: los atracones de un día castigan al hígado aunque la media parezca baja.
- Me han dicho que tengo las transaminasas algo altas: no es para asustarse, pero sí para averiguar por qué con el médico.
- Me noto la tripa cada vez más grande y ceno tarde y fuerte: es el terreno del hígado graso, y el plato y el movimiento lo cambian.
03El hígado graso: el peso y el azúcar
Hoy el problema de hígado más frecuente no viene del alcohol: es el hígado graso, grasa acumulada dentro del hígado que acompaña a la tripa de más, a la diabetes y al colesterol alto. Es muy común, no da síntomas y suele descubrirse por casualidad, en un análisis o en una ecografía.
Lo que lo alimenta son sobre todo el azúcar y los refrescos, el pan y la bollería blancos y el exceso de todo. Y lo que lo revierte está bien estudiado: bajar un cinco o un diez por ciento del peso ya se nota en el hígado, y moverse cada día y comer con más verdura, legumbre, pescado y fibra hacen el resto. En la mayoría, el hígado responde.
El hígado no necesita que lo limpien: necesita que no le den tanto trabajo.
04Depurarse: tres días de zumos o tres semanas de hábitos
El que depura es el hígado, junto con el riñón, las veinticuatro horas: filtra, transforma y elimina sin que se lo pidas. Lo que está en tu mano es darle menos trabajo y darle lo que necesita. Por eso los zumos de tres días o las infusiones «milagro» sirven de poco: se come menos, se pierde agua y parece que funciona, y el lunes siguiente todo vuelve a estar como antes.
Lo que sí tiene sentido es un cambio de hábitos con principio y final: unas semanas con más verdura, legumbre y fibra, más agua y nada de alcohol, moverte cada día y dormir mejor, con un plan que no tengas que inventarte y alguien que te acompañe. Eso es lo que le quita trabajo al hígado, y lo que se queda cuando termina. Y un nutriente que conviene conocer: la colina, del huevo, el pescado, la carne y las legumbres, contribuye al mantenimiento de la función hepática normal.
05El cardo mariano: qué es y qué se puede decir
Es una planta de flores moradas cuyo fruto se usa desde hace siglos para el hígado. Lo que tiene de especial es la silimarina, un grupo de sustancias muy estudiado, y suele tomarse junto a otras plantas de toda la vida, como el diente de león y la cúrcuma. En un complemento, lo que importa es que diga cuánta silimarina lleva: sin esa cifra, no sabes lo que tomas.
Lo honrado: en Europa, las declaraciones de salud de las plantas siguen pendientes de evaluación, así que nadie puede prometerte un efecto concreto como se promete con una vitamina, y no sustituye a nada de lo anterior. Y cuándo no se toma: en el embarazo y la lactancia, en menores, con cálculos en la vesícula o en el riñón o con una enfermedad del hígado o de la vesícula. Con medicación, pregunta antes a tu médico.
06Qué mira un análisis y cuándo ir al médico
El análisis de sangre de siempre ya dice mucho: las transaminasas (GOT y GPT) y la GGT suben cuando el hígado sufre, y el médico decide si hace falta una ecografía. Si tienes tripa de más, diabetes o bebes a diario, pide que lo miren aunque te encuentres bien.
Y no se espera ante piel u ojos amarillentos, orina muy oscura con heces claras, la tripa hinchada, picor por todo el cuerpo sin motivo o dolor en la parte alta derecha del abdomen: eso se consulta enseguida. Con medicación o con alguna enfermedad, pregunta a tu médico antes de tomar cualquier complemento o extracto de plantas.
Para llevar
- El hígado se depura solo; lo mío es darle menos trabajo.
- Con el alcohol, cuanto menos mejor, y días sin nada cada semana.
- Tripa, azúcar y refrescos: el camino del hígado graso.
- Tres semanas de hábitos valen más que tres días de zumos.
- Cardo mariano: nunca en el embarazo ni con cálculos; con medicación, antes al médico.
- Transaminasas en el análisis; ojos amarillos o tripa hinchada, al médico ya.
Preguntas que nos hacen
¿Cómo saber si tengo el hígado mal?
Casi nunca por cómo te encuentras: el hígado apenas da síntomas hasta que el problema está avanzado. Lo dice un análisis de sangre con transaminasas y GGT y, si hace falta, una ecografía. Por eso se mira aunque no duela.
¿Para qué sirve el cardo mariano?
Es la planta que más se ha usado y estudiado para el hígado, por su silimarina. En Europa las declaraciones de las plantas siguen pendientes de evaluación, así que no se le puede prometer un efecto concreto. No se toma en el embarazo ni la lactancia, ni con cálculos o una enfermedad del hígado o la vesícula, y con medicación, pregunta antes a tu médico.
¿El hígado graso tiene arreglo?
En la mayoría de los casos mejora mucho, y puede volver a la normalidad, si se baja algo de peso, se deja el alcohol, se come menos azúcar y se hace ejercicio. No hay medicamento ni complemento que haga eso por ti; lo sigue el médico con análisis.
¿Cuánto alcohol es seguro para el hígado?
Ninguna cantidad está libre de riesgo: es lo que dicen hoy las autoridades sanitarias. Menos siempre es mejor que más, y beber todos los días, aunque sea poco, le da al hígado menos descanso que beber de vez en cuando.
¿Una semana de zumos depura el cuerpo?
No. Hace que comas menos durante una semana y que pierdas algo de agua, y por eso parece que funciona. El cuerpo se depura igual con zumos que sin ellos; lo que cambia algo es lo que comes y bebes el resto del año.
¿Qué tiene de distinto un programa de 21 días de un detox?
Que no promete limpiarte en tres días: son tres semanas cambiando lo que comes, lo que bebes y cuánto te mueves, con un plan, complementos que acompañan y alguien que te sigue. Lo que cuenta es lo que te llevas cuando termina.
¿El paracetamol daña el hígado?
A las dosis del prospecto es seguro para la mayoría; el problema es pasarse, sumar sin darse cuenta varios medicamentos que lo llevan o tomarlo con alcohol. Si tienes dudas con tu medicación, tu médico o tu farmacéutico.
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