01De dónde viene
En nueve de cada diez casos, de la boca: bacterias que se alimentan de restos y sueltan compuestos de azufre, que son los que huelen. Viven sobre todo en la parte de atrás de la lengua y entre los dientes, donde el cepillo no llega. Las encías inflamadas y las caries les dan casa.
Y la boca seca lo empeora: la saliva las limpia, y por la noche, con el estrés, con algunos medicamentos y al respirar por la boca, hay menos.
02Lo que lo arregla
Limpiar la lengua cada mañana, con la parte rugosa del cepillo o un raspador, de atrás hacia delante. Limpiar entre los dientes cada noche, con hilo o cepillo interdental. Cepillarse dos minutos, dos veces. Y beber agua y masticar —chicle sin azúcar, una manzana— para que haya saliva.
El café, el alcohol y el tabaco secan la boca; el ajo y la cebolla huelen desde la sangre, no desde la boca, y solo lo arregla el tiempo.
- Lengua cada mañana.
- Entre los dientes cada noche.
- Agua a lo largo del día.
- Desayunar: el aliento de la mañana se va comiendo.
El mal aliento casi nunca viene del estómago: viene de la lengua, que nadie limpia.
03Qué hace un enjuague, y qué no
Un enjuague llega donde el cepillo no llega y deja la boca fresca, y algunos ayudan a reducir las bacterias que provocan el olor. Pero después del cepillo y el hilo, no en su lugar: sobre una boca sin limpiar, tapa el olor media hora y vuelve. Y mejor sin alcohol: el alcohol seca, y una boca seca huele más.
Treinta segundos, dos veces al día, es lo que pide una boca; más no añade.
04Cuándo no está en la boca
Si la boca está limpia y sana y el olor sigue, se mira más allá: amígdalas, sinusitis, reflujo, y a veces diabetes o riñón. Pero eso es una minoría, y se llega ahí después del dentista, no antes.
Y si las encías sangran o hay caries, el aliento es el aviso: lo que huele es lo que hay que curar.
Para llevar
- La lengua, cada mañana.
- Entre los dientes, cada noche.
- Cepillo dos minutos, dos veces; enjuague sin alcohol después.
- Agua y masticar: que haya saliva.
- Si sigue con la boca sana: dentista, y después médico.
Preguntas que nos hacen
¿Por qué huele peor por la mañana?
Por la noche hay menos saliva y las bacterias trabajan sin que nadie las moleste. Desayunar, beber y limpiar la lengua lo quita en minutos.
¿Los chicles y caramelos de menta sirven?
Sin azúcar, un rato: aumentan la saliva y tapan. Con azúcar, alimentan justo a las bacterias que huelen.
¿Cómo sé si me huele?
Lame la muñeca, deja que seque unos segundos y huele. O pásate hilo dental entre las muelas y huélelo. El aliento en la mano no sirve.
¿Los niños tienen mal aliento?
Cuando respiran por la boca, con las amígdalas grandes o cuando no se limpian bien. Lengua, cepillo y, si dura, el pediatra.
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