GUÍAS · CUIDADO PERSONAL
Una rutina de cuidado personal que se cumple
La mejor rutina no es la más completa: es la que haces. Tres pasos de verdad ganan a diez pasos que duran una semana.
Menos es más
Cada producto nuevo es una cosa más que hacer. Empieza con lo básico y añade solo cuando lo básico ya sea un hábito.
El orden de la cara
Limpiar, hidratar y, de día, proteger del sol. En ese orden, de lo más ligero a lo más denso. El protector solar es el paso que más gente se salta y el que más hace por la piel con los años.
La boca
Dos veces al día, dos minutos, y el hilo o los cepillos interdentales donde el cepillo no llega. El cepillo se cambia cuando las cerdas se abren, no cuando te acuerdas.
El cabello
Lavarlo cuando lo necesita, no por calendario. Agua tibia, no caliente, y el acondicionador de medios a puntas, no en la raíz.
La constancia
Pon los productos donde los veas y ata cada paso a algo que ya haces: al lavarte los dientes, al salir de la ducha. Un mes seguido cambia más que un producto caro.
Cuándo ir a un profesional
Un lunar que cambia, una irritación que no se va, unas encías que sangran: eso no lo arregla ninguna rutina. Dermatólogo o dentista, sin esperar.