¿Te pasa?
Marca lo que sea tuyo y te decimos qué dice de ti.
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Qué dice
Cuatro o cinco catarros al año en un adulto son normales; lo que los reduce es dormir y moverse.
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Qué dice
Es lo que más catarros provoca, medido. Antes que cualquier complemento.
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Qué dice
Ahí van la vitamina C y buena parte de lo reconocido para las defensas.
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Qué dice
Nada las «sube»: lo reconocido es que ciertas vitaminas evitan que fallen por falta.
Tus defensas piden sueño y plato antes que frasco. Lo que sí tiene sentido tomar todo el año está en la guía.
Una sola señal dice poco: lee la guía entera y verás si es lo tuyo.
01Lo que está reconocido
Las autoridades europeas reconocen que las vitaminas C, D, B6, B12 y el ácido fólico, y los minerales zinc, selenio, hierro y cobre contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario. «Normal» es la palabra: no lo suben, evitan que falle por falta de algo.
Y lo que se puede decir termina ahí. Ningún complemento está reconocido para prevenir ni acortar un resfriado en la población general.
02Lo que más pesa, y no se vende
Dormir menos de seis horas multiplica los catarros: está medido. Moverse cada día —andar deprisa media hora— reduce las infecciones respiratorias. Comer fruta, verdura y proteína suficiente es lo que trae las vitaminas de arriba sin pensar. Y lavarse las manos, que sigue siendo lo que más infecciones evita.
El estrés sostenido baja las defensas; el frío, por sí solo, no.
- Siete horas de sueño, con horario.
- Media hora de andar deprisa al día.
- Fruta y verdura de varios colores; proteína en cada comida.
- Manos lavadas: veinte segundos, con jabón.
Las defensas no se suben: se dejan de bajar. Dormir, comer y moverse.
03Cuándo un complemento ayuda
Cuando falta algo: vitamina D en invierno y en quien pasa el día en interiores, vitamina C en quien come poca fruta fresca o fuma, hierro cuando el análisis lo dice, B12 en quien no come animal. Y los probióticos, que cuidan la flora del intestino, donde vive buena parte del sistema inmunitario, aunque en Europa no tengan alegación propia.
Lo que no ayuda: tomar el doble «por si acaso». Lo que sobra se elimina, y a veces molesta.
04Lo que es leyenda
La equinácea, el propóleo y la miel alivian la garganta y poco más. Las megadosis de vitamina C no acortan el resfriado en quien no hace deporte intenso. El ajo es sano y no evita nada. Y el frío no enferma: enferman los virus, que en invierno circulan más porque estamos más tiempo en sitios cerrados.
Ventilar diez minutos al día hace más por las defensas de la casa que cualquier jarabe.
Para llevar
- Dormir, moverse, comer variado y lavarse las manos.
- Vitamina D en invierno si no ves el sol.
- Vitamina C si como poca fruta fresca o fumo.
- Probióticos y proteína, todo el año.
- Nada que prometa «subir» nada.
Preguntas que nos hacen
¿La vitamina C evita el resfriado?
En la población general, no. En quien hace deporte muy intenso puede acortarlo un poco. Lo que sí hace es contribuir a que el sistema inmunitario funcione normal cuando no se come fruta.
¿Y el zinc?
Está reconocido para el sistema inmunitario y suele faltar en quien come poca carne y poca legumbre. Un multivitamínico con zinc lo cubre; las pastillas de zinc para chupar en cuanto empieza el catarro tienen resultados dudosos.
¿Los niños necesitan algo para las defensas?
Comer variado, dormir y jugar fuera. Si comen poca fruta y verdura, un multivitamínico infantil con la dosis para su edad, y con el pediatra. Está en la guía de complementos para niños.
¿Se puede tomar de más?
De la C y las B, lo que sobra se elimina. De la D, el hierro, el zinc y el selenio sí se acumulan: la dosis de la etiqueta y nada más.
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Empezar mi estudioGracias, ya lo tenemos apuntado.
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En qué nos basamos
- Las alegaciones de salud autorizadas en la Unión Europea (Reglamento 432/2012 y los que lo actualizan) para cada nutriente que se cita: solo se dice lo que está reconocido.
- Las fichas técnicas de los productos que recomendamos, leídas antes de escribir: dosis, ingredientes y lo que declara el fabricante.
- Las ingestas de referencia para la población española y europea que publican AESAN y EFSA.
Sin promesas sobre la salud: ante cualquier duda, tu médico o tu farmacéutico.