Futuro Natural
Elige a tu asesor/a Te atenderá quien tengas más cerca

Ahora mismo hay asesores en Ciudad Real, Madrid, Santa Cruz de Tenerife, Valencia. Si vives en otra provincia te atiende quien esté libre, y por videollamada se hace igual de bien.

Guías Belleza

Cosmética en el embarazo y la lactancia: qué evitar

En el embarazo la piel cambia, y la duda aparece con cada bote del baño: ¿esto se puede? La mayoría de la cosmética de siempre, sí. Esta guía repasa lo poco que se suele dejar por prudencia, lo que cambia en la piel estos meses y lo que de verdad ayuda.

5 min de lectura Lo que recomendamos nosotros

  • Protector solar
  • Hidratación
  • Etiqueta

01¿Qué cosméticos hay que evitar en el embarazo?

Pocos, y casi siempre por prudencia más que por un daño demostrado: en el embarazo no se hacen ensayos, así que lo que no tiene datos se aparca unos meses. El primero de la lista son los retinoides —retinol, retinal y los que receta el dermatólogo—, que se dejan durante el embarazo y la lactancia. La hidroquinona para las manchas, tampoco.

Con otros, la respuesta depende de la cantidad: el ácido salicílico en peelings o a concentración alta se evita, mientras que en un limpiador que se aclara suele aceptarse; y algunos aceites esenciales concentrados —romero, salvia y otros— se dejan, sobre todo al principio. Consúltalo con tu matrona, ginecólogo o farmacéutico con el envase en la mano: es la respuesta que vale para tu caso.

  • Me pongo un sérum con retinol desde hace años: se aparca hasta después de la lactancia.
  • Me han salido manchas en la frente y encima del labio: es el melasma del embarazo; protector cada mañana.
  • Me pica la barriga al crecer: hidratarla alivia; si el picor es en palmas y plantas, al médico.
  • Me molestan perfumes que antes me encantaban: es de lo más normal, y buena excusa para dejarlos fuera de la piel.

02Las manchas del embarazo y el protector solar

Las hormonas del embarazo ponen la melanina en alerta, y el sol hace el resto: aparece el melasma, manchas pardas en la frente, los pómulos y encima del labio, muy frecuente en estos meses. También se oscurecen la línea de la barriga y los pezones, que vuelven a su tono con el tiempo.

Lo que lo frena es protector solar de factor alto cada mañana, en cantidad —dos dedos para la cara— y repuesto al aire libre, con sombrero en verano. Muchas embarazadas prefieren filtros minerales, que suelen irritar menos. Tratar las manchas que queden es cosa de después de la lactancia: muchas se aclaran solas en los meses siguientes al parto.

03¿Las cremas evitan las estrías?

Aquí toca ser honestos: ninguna crema ha demostrado evitar las estrías. Salen cuando la piel se estira deprisa y las hormonas la vuelven menos elástica, y la genética decide mucho: si tu madre las tuvo, es más probable.

Lo que sí hace hidratar cada día la barriga, el pecho, las caderas y los muslos: alivia el picor y la tirantez, que en estos meses es mucho, y deja la piel más cómoda. Con un masaje suave, mejor al salir de la ducha. Después del parto, las estrías rojas se aclaran con los meses, y lo que quede lo puede mirar el dermatólogo cuando acabe la lactancia.

En el embarazo la mejor rutina es la corta: limpiar, hidratar, proteger y preguntar.

04Piel más sensible, granos y perfumes

Con más sangre circulando y las hormonas cambiando, la piel suele volverse más reactiva: se enrojece antes, pica con lo que antes no picaba y a algunas les salen granos. La respuesta es la rutina mínima: limpiador suave, hidratante con ceramidas y protector. Y cualquier cosa nueva, primero en la muñeca.

Con los perfumes pasa además que el olfato se agudiza y lo que antes gustaba ahora marea. Si molestan, mejor en la ropa que en la piel, y cremas sin perfume. En la lactancia, en el pecho nada que el bebé no deba tragar, ni perfume cerca de su cara.

05Cuándo consultar sin esperar

Hay un picor que no es de la piel estirada: un picor intenso en las palmas de las manos y las plantas de los pies, sobre todo al final del embarazo y peor por la noche, se consulta ese mismo día, porque puede avisar de un problema del hígado que hay que vigilar. También ampollas o una erupción que se extiende, y cualquier lunar que cambie.

Para lo demás, la regla de estos meses es sencilla: antes de estrenar un tratamiento, pregunta. A la matrona, al ginecólogo o al farmacéutico, con el envase delante: en dos minutos te dicen si sí o si no.

Para llevar

  1. Retinoides e hidroquinona, fuera hasta después de la lactancia.
  2. Ácidos fuertes y aceites esenciales: pregunto antes.
  3. Protector solar cada mañana, contra el melasma.
  4. Hidratar la barriga alivia; las estrías no se prometen.
  5. Picor fuerte en palmas y plantas: al médico ese día.

Preguntas que nos hacen

¿Se puede usar retinol en el embarazo?

No. Los retinoides, también los de crema, se dejan durante el embarazo y la lactancia por prudencia. Se retoman después, y mientras tanto hay activos que se consideran compatibles: pregunta a tu matrona o a tu farmacéutico cuáles.

¿Qué protector solar usar embarazada?

Uno de factor alto que te pongas cada día. Muchas prefieren filtros minerales —óxido de zinc o dióxido de titanio—, que suelen irritar menos una piel que está más sensible. Lo importante es la cantidad y repetirlo al aire libre.

¿Las manchas del embarazo se quitan solas?

Muchas se aclaran en los meses después del parto, sobre todo si se ha usado protector. Las que quedan se tratan después de la lactancia, con el dermatólogo si hace falta.

¿Puedo teñirme el pelo embarazada?

Se suele aconsejar esperar a pasar el primer trimestre, elegir un tinte sin amoniaco o de tono sobre tono y hacerlo en un sitio ventilado. Consúltalo con tu matrona o tu ginecólogo.

¿Se pueden usar perfumes en la lactancia?

Mejor lejos del pecho y de la cara del bebé, que huele a su madre y lo toca todo con la boca. En la ropa o en la muñeca, y en el pecho, solo lo que te recomiende la matrona.

¿El aceite de rosa mosqueta evita las estrías?

No hay pruebas de que ningún aceite ni crema las evite. Hidratar alivia el picor y deja la piel más cómoda, y eso ya es motivo para hacerlo; solo que no conviene pagarlo como si fuera una promesa.

El estudio de cuidado personal pregunta si estás embarazada o dando el pecho, y el informe deja fuera lo que no toca y dice qué le hace falta a tu piel estos meses. Cinco minutos, gratuito y sin compromiso.

Empezar mi estudio

¿Te ha servido esta guía?

¿Le viene bien a alguien? Mándasela.

Siguiente guía · BELLEZA · 3 min Cómo saber tu tipo de piel en cinco minutos

Todas las guías La familia de belleza

En qué nos basamos
  • El Reglamento europeo de productos cosméticos (1223/2009), que fija lo que un fabricante puede afirmar y cómo se etiqueta.
  • Las fichas técnicas y los ensayos que declara el fabricante de lo que recomendamos: qué lleva, cómo se probó y qué midió.
  • Criterios generales de dermatología divulgativa: sin diagnósticos, y ante la duda, el dermatólogo.

Sin promesas sobre la salud: ante cualquier duda, tu médico o tu farmacéutico.

Solo una cookie técnica, y solo si empiezas un cuestionario: para no perder lo que llevas escrito. Ni analítica, ni publicidad, ni terceros. Leer los detalles.