¿Te pasa?
Marca lo que sea tuyo y te decimos qué dice de ti.
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Qué dice
Es el bajón de una subida: casi siempre viene de un desayuno o una comida sin proteína.
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Qué dice
Es el desayuno que dispara el azúcar y pide dulce a las once.
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Qué dice
Entre los dos ya cubren el azúcar libre de todo el día.
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Qué dice
Con menos de seis horas el cuerpo pide calorías rápidas al día siguiente, medido.
Tus antojos son química, no voluntad: proteína y fibra en el desayuno y en la comida, y en una semana bajan solos.
Una sola señal dice poco: lee la guía entera y verás si es lo tuyo.
01De dónde viene el antojo
Un desayuno de pan blanco con mermelada o un zumo sube el azúcar en sangre de golpe; el cuerpo responde con insulina, el azúcar baja más de lo que estaba y a las dos horas hay hambre y ganas de dulce. Se come otra cosa dulce y vuelta a empezar. Es una montaña rusa, no un vicio.
Y dormir poco la empeora: con menos de seis horas, el cuerpo pide más calorías rápidas al día siguiente, medido.
02Dónde se esconde el azúcar
En lo que no sabe dulce: el pan de molde, las salsas, el tomate frito, los cereales «integrales», los yogures de sabores, las barritas, las bebidas vegetales endulzadas y los zumos, incluso los naturales. La etiqueta lo dice en «de los cuales azúcares»: más de cinco gramos por cien es alto.
La recomendación europea: menos de veinticinco gramos de azúcar libre al día. Un zumo y un yogur de sabores ya lo cubren.
- Zumo: fruta entera en su lugar.
- Yogur natural y fruta, en vez de yogur de sabores.
- Pan de verdad, integral, en vez de pan de molde.
- Salsas: leer «azúcares» en la etiqueta.
El antojo de las seis se decide en el desayuno de las ocho.
03Cómo bajarlo sin pasar hambre
Proteína en cada comida —huevo, yogur, legumbre, pescado—: sacia y no dispara el azúcar. Fibra —verdura, fruta entera, legumbre, integral—, que frena la absorción. Grasa buena —aceite de oliva, frutos secos—. Y el orden: verdura y proteína antes que el pan o la pasta baja la subida, medido en estudios.
El antojo baja solo en una o dos semanas cuando el azúcar en sangre deja de hacer montaña rusa. No es fuerza de voluntad: es química.
04Lo que no hace falta
Edulcorantes por sistema: mantienen el paladar pidiendo dulce. Dietas sin carbohidratos: se aguantan dos semanas y el antojo vuelve el doble. Productos «sin azúcar» que llevan harina refinada: hacen lo mismo. Y castigarse: un dulce después de una comida con proteína y fibra hace mucho menos daño que uno solo a media tarde.
La fruta entera no es el problema: lleva su fibra, y nadie engorda a manzanas.
Para llevar
- Proteína y fibra en cada comida, y verdura antes que el pan.
- Fruta entera, no zumo; yogur natural, no de sabores.
- Leer «de los cuales azúcares»: más de cinco por cien es alto.
- Dormir siete horas: menos sueño, más antojo.
- El dulce, después de comer, no a media tarde.
Preguntas que nos hacen
¿La fruta tiene demasiado azúcar?
Lleva azúcar con su fibra, su agua y sus vitaminas, y se absorbe despacio. Dos o tres piezas al día están bien para casi todo el mundo. El zumo es otra cosa: es el azúcar sin la fibra.
¿Y la miel o la panela?
Son azúcar con otro nombre. Un poco mejor que el blanco por lo que traen, y el mismo efecto en sangre. La cantidad es lo que cuenta.
¿Los edulcorantes ayudan a dejar el azúcar?
Para un tiempo de transición sí; como costumbre mantienen el gusto por lo muy dulce. El objetivo es que el café acabe sabiendo a café.
¿Es diabetes?
Los antojos solos no. Si además hay mucha sed, orinar mucho, cansancio y peso que cambia, es un análisis de glucosa con el médico. Y con diabetes ya diagnosticada, todo lo de esta guía lo lleva tu médico.
En el estudio de bienestar preguntamos qué desayunas, cuánto duermes y a qué hora te entra el hambre, y el informe dice por dónde empezar. Cinco minutos, gratuito y sin compromiso.
Empezar mi estudioGracias, ya lo tenemos apuntado.
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En qué nos basamos
- Las alegaciones de salud autorizadas en la Unión Europea (Reglamento 432/2012 y los que lo actualizan) para cada nutriente que se cita: solo se dice lo que está reconocido.
- Las fichas técnicas de los productos que recomendamos, leídas antes de escribir: dosis, ingredientes y lo que declara el fabricante.
- Las ingestas de referencia para la población española y europea que publican AESAN y EFSA.
- La recomendación de la Organización Mundial de la Salud sobre azúcares libres: menos del diez por ciento de la energía, y mejor menos del cinco.
Sin promesas sobre la salud: ante cualquier duda, tu médico o tu farmacéutico.