01Qué son
En el intestino viven billones de bacterias —más células que las tuyas— y hacen trabajo: digieren lo que tú no puedes, fabrican algunas vitaminas y ocupan el sitio para que no lo ocupe otra cosa. A ese conjunto se le llama flora o microbiota.
Un probiótico es un puñado de esas bacterias, vivas y en cantidad suficiente, que se toma para reforzar lo que hay. Las más usadas son lactobacilos y bifidobacterias, las mismas del yogur y de lo fermentado.
02Qué se puede decir y qué no
Lo honesto: la ciencia de la flora va deprisa y casi ninguna alegación sobre los probióticos está autorizada en Europa. Lo que sí está reconocido es lo que hacen las vitaminas que suelen acompañarlos: la B6 y el ácido fólico contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a reducir el cansancio.
Lo que se sabe sin alegación: la flora se desordena con antibióticos, viajes, estrés y cambios de dieta, y un probiótico ayuda a que se reordene antes. No cura nada; acompaña.
- Después de un antibiótico: es cuando más sentido tiene.
- Viajes, cambios de horario, temporadas de estrés: otro momento.
- Digestión revuelta sin causa clara: probar un mes y ver.
- Con una enfermedad intestinal diagnosticada: lo que diga tu médico.
Lo que vive dentro de ti come lo que tú comes.
03Cómo leer el envase
Primero, cuántas bacterias hay por dosis: se cuenta en miles de millones, y menos de mil millones es poco. Segundo, qué cepas, con nombre y apellido. Tercero, que lleguen vivas: cepas que aguantan el ácido del estómago, y un envase que las proteja sin frigorífico.
Y la fecha: son seres vivos y se van muriendo. Un bote caducado es un bote vacío.
04Lo que la flora come
Ninguna bacteria se queda donde no hay comida, y la flora come fibra: legumbres, verdura, fruta entera, integrales, y lo fermentado —yogur, kéfir, chucrut— que la trae puesta. A eso se le llama prebiótico, y es la mitad del asunto.
Por eso el mejor probiótico del mundo no hace nada en una dieta de pan blanco y embutido. Primero la fibra; el probiótico, para reforzar.
Para llevar
- Tras un antibiótico, un viaje o una mala racha: un mes de probiótico.
- Miro cuántos miles de millones hay por dosis y qué cepas.
- Que aguanten el ácido y lleguen vivas.
- La fecha importa: son seres vivos.
- Sin fibra no se quedan: primero la comida.
Preguntas que nos hacen
¿El yogur ya es un probiótico?
Trae bacterias vivas, sí, pero pocas y no siempre de las que se quedan. Es un buen hábito; para reforzar de verdad tras un antibiótico, un complemento trae muchas más.
¿Cuánto tiempo hay que tomarlo?
Lo habitual es un mes, o mientras dure lo que lo desordenó. La flora no se cambia para siempre con un bote; se sostiene con lo que se come cada día.
¿Se toma con antibióticos o después?
Se puede empezar a la vez, separándolo unas horas del antibiótico, y seguir un par de semanas después. Es lo que más ayuda a que la flora se recupere antes.
¿Adelgazan o quitan la hinchazón?
No hay alegación autorizada para nada de eso. Quien tiene la flora desordenada suele notar la digestión más tranquila al reordenarla, y ahí se queda lo que se puede decir.
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