01Qué hace exfoliar
La piel fabrica células nuevas abajo y las viejas se van soltando arriba en unos veintiocho días. A partir de los treinta ese ciclo se alarga y las muertas se acumulan: tono apagado, tacto áspero, poros tapados y cremas que no entran. Exfoliar es ayudar a que se vayan las que sobran.
Bien hecho, la piel refleja la luz, se alisa y absorbe mejor lo que viene después. Mal hecho, se irrita y fabrica más grasa para defenderse.
02Físico o químico
El físico lleva partículas —sílice, semillas molidas, azúcar— y arrastra al frotar. Sirve si las partículas son finas y redondas; las gruesas rayan. El químico lleva ácidos suaves: los alfa-hidroxi, como el glicólico o el láctico, disuelven la unión entre células muertas; el salicílico entra en el poro y va bien a la piel grasa. Y las enzimas de fruta, la opción para la piel más sensible.
El químico exfolia parejo y sin frotar, por eso es el que más recomiendan los dermatólogos. Un limpiador con exfoliante suave dos en uno es la manera fácil de empezar; un sistema retexturizador para casa, la versión más a fondo.
- Piel joven o grasa: salicílico o un limpiador exfoliante suave.
- Piel normal o apagada: glicólico o láctico bajo.
- Piel sensible: enzimas, y poco.
- Piel madura: láctico, que además hidrata.
Exfoliar es quitar lo que sobra, no rascar lo que hay.
03Cada cuánto y cómo
Una vez por semana si tu piel es sensible o seca; dos si es normal o grasa. Nunca a diario, aunque el envase lo diga. De noche, con la cara limpia, sin frotar, y después hidratante. A la mañana siguiente, protector sin falta: la piel recién exfoliada se quema y se mancha antes.
No se exfolia con la piel irritada, con un brote de granos con pus, después de depilar ni la semana que empiezas con retinol. Y el contorno de ojos, nunca.
04Los errores de siempre
Frotar fuerte, como si hubiera que arrancar algo. Hacerlo cada día porque la piel se nota suave. Mezclar exfoliante químico, retinol y vitamina C la misma noche. Y exfoliar y salir al sol sin protector: es la receta de las manchas.
Para llevar
- Una o dos veces por semana, de noche, sin frotar.
- Químico suave antes que partículas gruesas.
- Después: hidratar; al día siguiente: protector.
- Con la piel irritada o con granos con pus, no.
- Contorno de ojos, nunca.
Preguntas que nos hacen
¿La piel sensible puede exfoliarse?
Sí, con enzimas o un ácido láctico muy bajo, una vez por semana, y viendo cómo responde. Si se pone roja, se espera dos semanas.
¿Los cepillos y esponjas cuentan?
Son exfoliación física. Sirven si son muy suaves y se limpian bien; los duros y los que se quedan húmedos irritan y acumulan bacterias.
¿Se puede exfoliar con granos?
Con puntos negros y grasa, sí, y ayuda; con granos rojos o con pus, no: se extiende.
¿Y la nariz con puntos negros?
Salicílico un par de veces por semana y paciencia. Las tiras que arrancan dejan el poro abierto y vuelven en dos días.
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