01Qué se limpia cada día y qué cada semana
Cada día, al terminar de cocinar: la encimera entera, no solo donde se ve; el fregadero y el grifo; los fogones o la vitro, en caliente templado, que la grasa sale sola; y el paño, que se cambia o se lava. Cada semana: la campana y sus filtros, la nevera por dentro, los armarios por fuera y el cubo de la basura.
Y una vez al mes, el horno y el microondas a fondo, y detrás de los electrodomésticos, que es donde vive lo que no se ve.
02La grasa: producto, tiempo y paño
La grasa de cocina no se quita frotando: se quita disolviéndola. Un limpiador pensado para la grasa —desengrasante o limpiador de cocina concentrado—, pulverizado, unos minutos de espera, y un paño de microfibra. En los fogones, con el metal aún templado; en la campana, los filtros en agua caliente con el limpiador media hora y aclarado.
Lo muy pegado pide una segunda pasada con el producto más concentrado, no un estropajo de metal que raya.
- Fogones templados: la grasa sale sola.
- Pulverizar, esperar dos minutos, pasar el paño.
- Filtros de la campana: en remojo caliente con el limpiador.
- Nada de estropajo metálico en vitro ni acero.
La encimera no se limpia para que brille: se limpia para lo que se va a cortar encima.
03Lo que se queda en la encimera
Lo que limpia la encimera no desaparece: queda una película, y sobre ella se corta el pan y se apoya la fruta. Por eso, donde se come, el producto tiene que limpiar y después degradarse sin dejar residuo y no llevar lo que irrita: ni lejía, ni amoniaco, ni perfumes fuertes que se quedan en el aire de una cocina cerrada.
Y la tabla de cortar: madera o plástico, se lava con agua caliente y jabón cada vez, y se cambia cuando tiene surcos.
04Lo que no se mezcla nunca
Lejía con amoniaco, lejía con vinagre o lejía con cualquier limpiador ácido: el gas que se forma es tóxico, y cada año hay intoxicaciones en casas normales por limpiar el baño o la cocina «a fondo». La regla es simple: un producto cada vez, y la ventana abierta.
Con productos sin lejía ni amoniaco el riesgo desaparece, y es una de las razones de que los recomendemos.
Para llevar
- Encimera, fregadero y fogones cada día; campana y nevera cada semana.
- La grasa: pulverizar, esperar, paño. Nunca estropajo de metal.
- Donde se come, producto que se degrade y no deje residuo.
- Un producto cada vez, ventana abierta; lejía con nada.
- La tabla, con agua caliente y jabón cada vez.
Preguntas que nos hacen
¿Hace falta algo más fuerte que un limpiador?
Lo que hace cada producto lo dice su ficha, no nosotros. Lo que sí hace falta es limpiar bien y a menudo, que es lo que quita lo que no se ve, y no mezclar productos.
¿Cómo quito el olor del fregadero?
Suele ser el sifón y los restos en el desagüe: agua muy caliente, un poco de bicarbonato y después vinagre, aclarado con agua hirviendo. Y no tirar grasa por el fregadero.
¿La vitro se raya?
Con el estropajo metálico y con arrastrar cazuelas, sí. Con el limpiador, tiempo y un paño o una rasqueta de vitro, no.
¿Y la madera de la encimera?
Limpiador suave y poco agua, secar en seguida, y aceite para madera cada pocos meses. Nada ácido ni abrasivo.
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