01Qué es diario y qué no
Diario, diez minutos y al terminar de cenar: la encimera y los fogones, el fregadero vacío, una pasada al baño, la ropa en su sitio y el desorden recogido. No es limpiar: es no dejar que se acumule, que es lo que hace posible la hora del sábado. Semanal: baños a fondo, polvo, aspirar y fregar. Mensual: horno, campana, nevera por dentro, cristales, detrás de los muebles.
Quien lo reparte así no vuelve a pasar una mañana entera limpiando.
02La hora, en orden
El orden ahorra pasos y evita ensuciar lo limpio. De arriba abajo: el polvo cae, así que estanterías y muebles antes que el suelo. De dentro afuera: se empieza por la habitación más lejana de la puerta y se sale limpiando. Lo húmedo primero: pulverizar los baños y la cocina, dejar actuar mientras se hace el polvo, y volver. Y el suelo, al final de todo, aspirando antes de fregar.
Con dos personas, una va con lo húmedo y otra con el polvo y el suelo: treinta minutos.
- 0-10 min: pulverizar baños y cocina; dejar actuar.
- 10-25 min: polvo y superficies, de arriba abajo, habitación por habitación.
- 25-40 min: baños y cocina, aclarar y secar.
- 40-60 min: aspirar y fregar, de dentro afuera.
La casa no se limpia el sábado: se limpia en los diez minutos de cada noche.
03Tres productos, no doce
Una casa normal se limpia con un multiusos para superficies, cristales y suelos, un limpiador de baño con ácido suave para la cal y el jabón, y un desengrasante de cocina. Concentrados y diluidos en el pulverizador: cuestan menos por uso, ocupan un estante y no hay que pensar cuál toca. Los específicos —para el horno, la vitro, el acero— solo si los tres no llegan.
Y las herramientas: paños de microfibra por colores, una bayeta para el suelo y un aspirador que funcione.
04Lo mensual, sin que se acumule
El truco es no dejarlo para «el mes»: cada semana, además de la hora, una cosa mensual. Primera semana, el horno y la campana; segunda, la nevera y el microondas; tercera, los cristales; cuarta, detrás de los muebles y los rodapiés. Veinte minutos más, y al cabo del mes está todo hecho sin haber tenido un día malo.
Y dos veces al año: armarios por dentro, colchones al sol, cortinas a la lavadora, filtros de la campana y del purificador.
Para llevar
- Diez minutos cada noche: cocina, baño, desorden.
- La hora: húmedo primero, polvo de arriba abajo, suelo al final.
- Tres productos concentrados y diluidos.
- Una cosa mensual cada semana.
- De dentro afuera, y se sale limpiando.
Preguntas que nos hacen
¿Y con niños o mascotas?
Los diez minutos diarios se hacen quince y el suelo entra dos veces por semana. El resto es igual, y los productos sin lejía ni amoniaco importan más.
¿Aspirar o barrer?
Aspirar: la escoba levanta el polvo y lo reparte. Sin aspirador, una mopa con paño de microfibra hace lo mismo que la escoba sin levantar nada.
¿Fregar con agua caliente o fría?
Templada: el calor ayuda al producto, pero el agua muy caliente daña el parqué y el laminado. Y poca agua: el suelo se friega húmedo, no encharcado.
¿Cuánto cuesta limpiar una casa al mes con concentrados?
Menos de lo que parece: la pieza de arriba hace la cuenta con tus datos. Un envase concentrado suele durar de tres a seis meses.
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Todas las guías La familia de hogar
En qué nos basamos
- Las fichas técnicas y de seguridad de los productos que recomendamos: diluciones, superficies y lo que llevan.
- El Reglamento europeo de detergentes (648/2004) sobre biodegradabilidad y etiquetado.
- Las guías de consumo y de seguridad en el hogar de los organismos públicos, y lo que dicen las certificaciones de alergia cuando se citan.
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