01Por qué se secan antes
La piel de los labios es finísima, sin glándulas sebáceas y casi sin melanina: no tiene la capa de grasa que protege al resto de la cara, no se defiende del sol y pierde agua diez veces más deprisa. Con frío, viento o aire seco, se deshidrata en horas.
Por eso no se arreglan con «hidratar» a secas: hace falta sellar para que el agua no se vaya.
02Lo que los agrieta
El frío y el viento, que evaporan; el sol, que quema sin que se note; respirar por la boca, de noche o con la nariz tapada; la deshidratación de todo el cuerpo; y el gesto que más los estropea: chupárselos. La saliva alivia un segundo y al evaporarse se lleva más agua, y encima lleva enzimas que irritan.
También algunos dentífricos con sabor fuerte, los labiales mate que resecan y los bálsamos con mentol o alcanfor, que refrescan y secan a la vez.
- No chupárselos ni morderse la piel.
- Bufanda hasta la boca con viento.
- Protección solar en los labios, también en la nieve.
- Beber agua: los labios son lo primero que la echa en falta.
Los labios no piden que los refresques: piden que no se les vaya el agua.
03Qué tiene que llevar un bálsamo
Lo que sella: ceras —de abeja, candelilla, carnauba—, mantecas —karité, cacao—, vaselina o aceites densos como el de ricino. Lo que repara la barrera: ceramidas y aceites ricos en ácidos grasos. Y lo que no debería llevar: mentol, alcanfor, perfume, sabor fuerte, ni ácidos.
Se pone sobre los labios limpios, por la noche una capa gruesa, y de día cuando haga falta, sin obsesión. Si un bálsamo pide reponerlo cada media hora, no está sellando: está refrescando.
04Cuándo no es solo sequedad
Cuando las grietas en las comisuras no curan en dos semanas —puede ser una infección o falta de hierro o de vitaminas del grupo B—; cuando los labios pelan siempre, hagas lo que hagas; cuando hay ampollas o costras que se repiten —herpes, que se trata—; o cuando un lado del labio cambia de color o de textura y no vuelve. Eso lo mira el médico o el dermatólogo.
Y en los niños, los labios agrietados casi siempre son de chupárselos: el bálsamo sencillo y la paciencia.
Para llevar
- No chupármelos.
- Bálsamo que selle: ceras, mantecas, ceramidas. Sin mentol ni perfume.
- Capa gruesa por la noche.
- Protección solar y bufanda.
- Comisuras que no curan en dos semanas: médico.
Preguntas que nos hacen
¿El bálsamo crea adicción?
No, pero los que llevan mentol, alcanfor o perfume secan al evaporarse y hacen que los vuelvas a poner. Con uno que selle de verdad se pone menos veces.
¿Se pueden exfoliar los labios?
Con suavidad y poco: un cepillo de dientes suave con bálsamo, una vez por semana, cuando no hay grietas. Con grietas, nunca: se agrandan.
¿La vaselina es mala?
No: sella muy bien y no irrita. No aporta nada más, pero para proteger es de lo más eficaz. Los bálsamos con ceramidas y aceites hacen lo mismo y además reparan.
¿Por qué se me agrietan solo en invierno?
Frío, viento, calefacción que seca el aire y respirar por la boca con la nariz tapada. El bálsamo de noche y el humidificador en el dormitorio lo cambian.
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