Un gimnasio o un box
Gente entrenando cada semana que te pregunta qué tomar y lo compra en otro sitio.
Para gimnasios, clubes y equipos
Tus socios te preguntan qué tomar, tú se lo dices, y luego lo compran en otro sitio. La idea es sencilla: que te lo compren a ti. Tú compras a precio de distribuidor, vendes al precio de venta y la diferencia es tuya. Sin montar una tienda y sin comprar producto por adelantado.
Gente entrenando cada semana que te pregunta qué tomar y lo compra en otro sitio.
Deportistas que necesitan recuperar bien, y una tesorería que siempre va justa.
Clientes que te hacen caso en todo lo demás. Lo que recomiendas hoy no te deja nada.
Recuperación y descanso son parte del tratamiento, no un extra.
Nos cuentas cómo es tu centro, cuánta gente pasa y qué recomiendas ahora. Media hora, en tu centro o por videollamada. Sin compromiso.
Como distribuidor independiente: compras a precio de distribuidor y vendes al precio de venta al público; la diferencia es tu margen. El pedido llega donde digas, a tu centro o a casa del socio. El alta tiene un coste pequeño, y te lo decimos antes de nada.
Proteína y recuperadores, normalmente. Quien te da de alta te enseña el producto y te acompaña las primeras semanas. Lo demás se añade si rota.
Esto es para ti si…
No es para ti si…
No vamos a competir con internet en precio, y no te lo vamos a vender así. El socio que se queda contigo es el que te pregunta qué tomar, el que la quiere hoy y no dentro de tres días, y el que se fía de ti más que de una web. Si en tu centro no hay socios así, te lo decimos en la primera reunión y no seguimos.
Los precios no van en una página web: se enseñan por escrito, con tu volumen, delante de ti. Esto es lo que llevamos.
Lo que suelen preguntarnos
Y algunos van a seguir haciéndolo: no vamos a competir con internet en precio. El socio que se queda contigo es el que te pregunta qué tomar y se fía de ti, el que la quiere hoy y no dentro de tres días, y el que prefiere que se la recomiende quien le ve entrenar. Si en tu centro no hay socios así, te lo decimos en la primera reunión y no seguimos.
Tú compras a precio de distribuidor y vendes al precio de venta al público: la diferencia es tu margen. El socio te lo compra a ti, en el mostrador si tienes producto o por pedido, que llega a tu centro o a su casa. Los dos precios los ves por escrito en la primera reunión, referencia por referencia.
En producto, nada: ni pedido mínimo ni stock obligatorio. El alta como distribuidor tiene un coste pequeño, y te decimos la cifra exacta antes de nada, no después.
No. Puedes trabajar sin tener nada guardado y que cada pedido salga cuando se pide. Si prefieres tener producto en el mostrador para vender en el momento, también puedes: es decisión tuya, no una condición.
Depende de cuánta gente pase por tu centro y de cuánto te impliques, así que cualquiera que te dé una cifra cerrada te está engañando. Lo que sí podemos es sentarnos con tus números y hacer el cálculo contigo antes de que decidas nada.
No hay cuota mensual, ni pedido mínimo, ni permanencia. Si un mes no mueves nada, no pasa nada, y si un día quieres dejarlo, se deja.
Se puede compaginar. De hecho la mayoría empieza así: lo mete al lado de lo que ya tiene y compara resultados durante unos meses.
La puesta en marcha es una tarde. Después, el tiempo que le dediques lo decides tú: hay quien lo lleva como una línea más del negocio.
Cuéntanos qué tienes y te decimos si encaja. Si no encaja, te lo decimos también: no vamos a hacerte perder el tiempo.
Te responde Virginia Bachiller Carrasco