El suelo
Es su mesa, su cama y su campo de juego. Gatean, se sientan, apoyan las manos y después se las llevan a la boca. Lo que quedó del fregado, va con ellas.
Escuelas infantiles · guarderías · espacios con niños
El suelo por el que gatean, la mesa que chupan, la sábana de la siesta, el juguete que pasa de mano en mano. Todo se limpia a diario, y lo que se use para limpiarlo se queda ahí: en las superficies que tocan, en la ropa que huelen, en el aire que respiran a un palmo del suelo. Hay una línea de limpieza que limpia igual de a fondo y no deja tóxicos detrás. La probamos en vuestro centro, sobre vuestras mesas.
Lo que ya intuyes
Es su mesa, su cama y su campo de juego. Gatean, se sientan, apoyan las manos y después se las llevan a la boca. Lo que quedó del fregado, va con ellas.
Mesas, tronas, cambiadores y juguetes se limpian varias veces al día. Lo que deja el producto se queda donde apoyan las manos.
Baberos, sábanas de siesta y ropa de cambio, lavados a diario. La piel de un niño pasa horas en contacto con ese tejido.
Los vapores de la limpieza pesan y bajan. A la altura de un adulto apenas se notan; a la altura de un niño de dos años, sí.
La alternativa
Existe desde hace décadas: una línea de limpieza biodegradable, concentrada y sin tóxicos, dermatológicamente probada, con la ficha y las certificaciones de cada producto por escrito. No te pedimos que lo creas: lo ves limpiar sobre vuestras mesas y vuestros suelos, y comparas con lo que usáis hoy.
Y al ir concentrada, se diluye en agua: una botella pequeña dura meses y el coste por uso baja. Esa cuenta no la hacemos aquí con un número inventado, sino en el centro, con vuestros consumos y vuestras garrafas delante.
Esto es para ti si…
No es para ti si…
Cómo se prueba
Una demostración en el propio centro —lo ves limpiar sobre tus mesas y tus suelos— o unas muestras para probarlo con calma. Se marca en el formulario y no cuesta nada.
Te dejamos las fichas y las certificaciones para que las mires con quien tú quieras: el equipo, las familias, la empresa de limpieza si la hay. Sin prisa: la decisión es del centro.
Sin permanencia. Quien te atiende hoy es quien te repone después, con nombre y cara, y no insiste si la respuesta es no.
Lo que suelen preguntarnos
No la sustituye. La normativa dice qué hay que limpiar y desinfectar, y cada centro elige con qué; no te vamos a decir en una web qué cubre y qué no. Te dejamos la ficha de cada producto para que la compares con lo que os exigen y la enseñes a quien te la pida.
Igual de a fondo; lo que cambia es lo que deja detrás. Y no hace falta creerlo: la demostración se hace en el centro, sobre vuestras mesas y vuestros suelos. Lo veis el equipo y tú, y decidís después.
Pasa en muchos centros y no cambia nada. Hablamos con ellos, o les dejáis las fichas y las muestras para que lo prueben con su rutina. La decisión de con qué se limpia sigue siendo del centro, y quién lo compra —el centro o la empresa— lo acordáis entre vosotros.
Cada producto lleva su ficha con sus certificaciones y su condición de dermatológicamente probado. Se entregan por escrito: son para enseñarlas a las familias y a quien inspeccione, no para citarlas de memoria.
Por botella puede parecerlo; por uso, no: va concentrado y se diluye, así que una botella pequeña rinde como varias grandes. La cuenta se hace con vuestros consumos reales.
Ninguno. Muestras o demostración, sin compromiso de compra y sin insistencia después. Si no encaja, no encaja.
Hablemos
Cuéntanos cómo es vuestro centro y marca abajo qué prefieres: una demostración con vuestras mesas y vuestros suelos, o muestras para probar con calma. Sin compromiso.
Te responde Virginia Bachiller Carrasco